Bandera de Tandil
Por Daniela Delceggio
Diseñadora Gráfica UBA
Orígenes
La creación de la Bandera de Tandil surge ante la necesidad de lograr una referencia gráfica simple, que exprese valores del pasado, presente y futuro de la ciudad.
Representa simbólicamente al ser tandilense en un sentido amplio e integrador.
En esta producción gráfica, se ha buscado generar una imagen que contenga las características de la ciudad buscando la identificación del tandilense.
En ella se hace tangible nuestra identidad. Simboliza las principales actividades que contribuyeron al desarrollo de Tandil como ciudad próspera. Transmite unión y pertenencia a la nación Argentina, actúa como canal de diálogo simbólico entre el ciudadano y las instituciones.
Simbología de los elementos incluidos en el diseño
Piedra
Por su dureza e inalterabilidad la piedra se pone en relación con las potencias eternas, divinas, como manifestación de fuerza concentrada. Sin embargo, y pese a su dureza, no se contempla como algo rígido y muerto, sino capaz de transmitir vida.
Cielo
Se asocia a lo masculino activo, la fecundación de la tierra por el cielo sería entonces necesaria para el nacimiento de todos los seres que pueblan la tierra.
Sol
Simboliza la justicia, la vida, la fuente de toda existencia.
Color verde
Se vincula al reino vegetal, el agua, la vida, la renovación cíclica de la naturaleza, la esperanza.
Color gris
Símbolo de la riqueza minera local, explotada desde la época de la inmigración europea, cuyas comunidades se asentaron en la zona para tal fin.
Engranaje
Fuerza, trabajo e industria de una ciudad cuyos comienzos se forjaron con manos fuertes.
Hojas
El agro, ya que agricultura y ganadería fueron y son actividades que, aprovechando la fertilidad de la tierra, promueven el desarrollo de Tandil.
Curvas
Cerros redondeados por la erosión de elementos naturales, su origen data de 2500 millones de años.
Blanco y celeste
Unión con la Nación Argentina, indicando pertenencia y participación en el crecimiento político, social y económico.
Piedra Movediza
Icono por excelencia de la ciudad a nivel mundial, ya que si bien pasaron más de 90 años de su caída, sigue vigente – este año se coronó la cima del cerro con su réplica - y es una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad.